Sunday, June 25, 2006

El arte Románico en España

EL ARTE ROMÁNICO EN ESPAÑA.

Al igual que en el resto de Europa, el arte románico se desarrolló de muy diferentes formas en cada una de las regiones españolas. A estas variaciones las llamamos “variaciones regionales”.
Fueron debidas a la diversidad de culturas que existieron hasta el siglo XV en España, ya que le sur estaba dominado por los musulmanes y por los cristianos que reconquistaron las tierras del norte. Es por tanto por esta zona dónde se desarrolla un arte románico cuyo legado ha perdurado hasta nuestros días.
Estas circunstancias políticas y geográficas, crearon un románico condicionado de forma especial a la de nuestros vecinos europeos. Se desarrolla sólo en la mitad norte del país y desde su nacimiento en el siglo X hasta su desaparición en el siglo XIII recorre todos los ciclos vitales de todo estilo artístico: fase arcaica (primer románico), fase clásica (románico pleno) y por último la fase decadente o barroquizante (tardorománico).
La “primera etapa” se desarrolla en las décadas finales del siglo X y en la mayor parte del XI. Se extiende por todo el noreste de España. Es así como comienzan a construirse en el norte de Cataluña un elevado número de templos en Lérida, Gerona y Barcelona. Fue este primer impulso el que llevó al reino de Aragón a comenzar la construcción de estas edificaciones que se conservan sobre todo en Huesca. En estas zonas se usaba la piedra para las obras escultóricas, las cabeceras adornadas con arquillos y bandas dispuestas rítmicamente, los templos están cubiertos por bóvedas de cañón, las naves son más amplias y elevadas, los pilares son una forma de sustentación, en vez de la columna y la escultura es casi inexistente.

Monasterio catalán. Muestra del arte románico en Cataluña.

La segunda fase se desarrolla entre la segunda mitad del siglo XI y la primera del siglo XII. Constituye la época dorada del románico español y se caracteriza por difundir en nuestro territorio el arte procedente de Francia que entró por la ruta de peregrinación del Camino de Santiago. Es en este periodo cuando se edifican los principales monasterios, las grandes catedrales románicas de las rutas de peregrinación y otras importantes iglesias en las ciudades de mayor influencia y poder económico. Se caracteriza por poseer una estructura de líneas y volúmenes armónicos, una escultura muy rica en fachadas, puertas, ventanas, etc. En la pintura se consigue dar expresividad a la escultura tradicionalmente tallada en piedra y tendrá una gran importancia la difusión en las obras artísticas el mensaje catequista y la justa simbología.
Aunque en algunas zonas estas características se dieron en las fechas señaladas, no fue hasta la séptima década del siglo XI, cuando el románico “pleno” se asentó en España. Es bajo los reinados de Sancho Ramírez de Aragón y Alfonso VI en Castilla y León, incluyendo también las actuales provincias de Asturias y Cantabria, cuando este estilo comienza a desplazar al arte tradicional dado hasta entonces en la zona noroeste de España. El asentamiento de este nuevo estilo dentro del románico se ve favorecida por la intensificación de las peregrinaciones de aquellas décadas, la reforma litúrgica y, por tanto, la gran cantidad de ideas provenientes de Francia.
Por esta última razón se considera este arte como extranjero, y conllevará a fuertes resistencias contra su expansión debido al fuerte arraigo de la cultura hispano-visigoda mantenida por el reino astur-leonés y por la población mozárabe.
La consolidación del estilo puro se muestra por primera vez en las iglesias de las estaciones del Camino de Santiago. Comenzando en Aragón y Navarra, cuya catedral de Jaca y las iglesias de Loarre y San Juan de la Peña en Huesca o el Monasterio de Leire en Navarra son buen ejemplo de ello. Se sigue desarrollando el estilo hasta llegar al reino de Castilla, a través de La Rioja, donde se construyó la soberbia catedral de Santo Domingo de la Calzada, simbolizando una puerta a la vida y la sabiduría; la iglesia monástica de San Martín de Frómista en Palencia y la basílica de San Isidoro de León. Es en esta época cuando se coloca al final del camino de Santiago las primeras piedras de la catedral de Santiago, símbolo universal del arte románico en España.
Los monasterios más importantes de la España románica son sin duda
los de Burgos. Se dice que desde aquí se difunde el nuevo concepto de arte que se desarrolla en España. Buena prueba de ello la encontramos en el monasterio de Santo Domingo de Silos, cuyo claustro bajo va a suponer la revolución de un concepto estético y simbólico que se distribuye por grandes territorios de Castilla y también fuera de ellos. Tanto es así, que muchos autores clasifican en arte románico en España con un antes y un después de la construcción de Silos. Y es que a pesar de la lejanía con el camino de Santiago, muchas ciudades fronterizas con éste, repobladas por Alfonso VI y Don Raimundo de Borgoña como Ávila, Segovia y Sepúlveda, reciben todo el influjo de este arte y se construyen importantes iglesias. Posteriormente, ciudades como Guadalajara, Atienza o Sigüenza también recibirán (aunque de forma tardía) la influencia de este arte.
Monasterio de Santo Domingo de Silos en Burgos
Poco a poco pasa el tiempo, y las soluciones arquitectónicas van consolidándose y mejorando. Así aparecen volúmenes nuevos y la escultura comienza a tomar forma barroca. Con el fin del siglo XII se va también la mentalidad medieval, que trae consigo un siglo XIII en el que el hombre comienza a sentir un interés por la naturaleza y por sus propios estímulos físicos. Las figuras intentan parecerse mucho más a la realidad, y el simbolismo se ve rechazado a otro plano. Se comienza a desarrollar el subestilo del románico denominado tardorrománico.
Puede considerarse ya como un primer gótico, que en España, debido a las circunstancias políticas no acaba de popularizarse. Aunque algunas zonas geográficas fueron reconquistadas durante los siglo XI y XII, el nuevo arte cristiano no llegó a ellas hasta varias décadas después. Los repobladores pretendían conseguir una seguridad económica y de poder, y cuando así lo hicieron comenzaron a construir en sus aldeas parroquias que reunían todas las características de arte de moda en la época. Es por este motivo que se conservan en España gran cantidad de pequeñas iglesias románicas que constituyen un gran patrimonio arqueológico de una gran etapas de cambios para España.
Muestra de arte románico en Álva.

El arte Románico en Italia

Arte Románico en Italia.

Cuando se piensa en el románico en Italia, rápidamente surgen dos ideas esenciales.
Por un lado, pensamos en el desarrollo allí del llamado "Primer Románico" que tanta importancia tuvo en su trasvase a la España nororiental (especialmente Cataluña y en menor grado Aragón).
Por otro y relacionado con lo anterior, que el románico en Italia nunca dejó de lado la tradición clásica romana (palecristiana) ni bizantina.
Por eso, el románico en Italia guarda diferencias notables estéticas para nuestro ojo, más acostumbrado a las formas y estéticas del románico pleno y tardorrománico desarrollado en gran parte de España y Francia.
En Italia, las plantas y alzados están en deuda con el mundo de las basílicas paleocristianas, con columnas que separan las diferentes naves.
Otra caractarística estética es la profusión de galerías con arcos sobre columnas que decoran muros de fachadas, cabeceras, etc. como se puede ver an la imagen superior de la Catedral de Trento.
Aunque el máximo nivel de este peculiar lenguaje estético se manifiesta en la conocidísima Catedral de Pisa y su torcido campanile.
El Primero Románico
El creador de este término fue Puig i Calafal, refiriéndose a un arte previo que se da a partir del año 1000 en algunos lugares de Europa.
Para algunos autores es una auténtica primera fase del románico mientras que para otros, (Cobreros) se trata de un arte "protorrománico", diferente al románico auténtico, pero que es precursor del mismo.
El "Primer Románico" no florece en toda Europa, sino que se da puntualmente en distintas zonas. Parece que surge en Borgoña, pero su foco de irradiación principal es la Lombardía, (al norte de Italia) Aquí los constructores conservaban una muy buena técnica constructiva heredada del mundo romano. Otros centros de desarrollo de este estilo son Cataluña y Normandía, por influencia lombarda. También va a ser importante en antiguas zonas otonianas, donde se emplea una técnica muy refinada.
Las características comunes del "Primer Románico" son:
.-Tendencia al abovedamiento completo, práctica que se había casi olvidado desde tiempos de Roma. Sin embargo, en Lombardía, hasta la mitad del siglo XI, las iglesias no se cubren con bóveda, al menos no en todo el edificio.
.-Nuevo léxico ornamental que afecta al exterior de los edificios y en el que se emplean fajas o bandas y en arcos en resalte sobre los paramentos exteriores. Se combinan de una forma muy variable.
.-Por tratarse de un "periodo puente", progresivamente empiezan a surgir elementos del Románico Pleno.
El Primer Románico en La Lombardía y la Emilia-Romagna. Arquitectura Lombarda.
La Lombardía, desde el punto de vista político, estuvo bajo dominio del Imperio Alemán, por lo que en la mitad del siglo XI sufrió importantes destrucciones por la Guerra de las Investiduras y muchos edificios, que fueron destruidos, se reedificaron con un abovedamiento que no se había dado en la primera mitad del siglo.
En Lombardía había una gran tradición constructiva que no se había perdido desde Roma, pasando por el arte paleocristiano y que se mantienen incluso con algunas mejoras gracias a los "Magister Comaccini", maestros de obras que conservaron, generación tras generación, la tradición constructiva romana sumándole técnicas de los otonianos. Además no se va a dar su estilo sólo en esta región de Italia, sino que van a extenderla por el Imperio Alemán y también fuera de este, como en Cataluña y Normandía.
Sus principales características van a ser:
.-Edificios muy humildes, con cubiertas planas de madera, que hasta la segunda mitad del siglo XI no abovedan.
.-Léxico ornamental basado en el juego de bandas y arquillos en resalte en el exterior, articulando el muro y creando sentido de verticalidad.
.-Torres campanarios ("campaniles") generalmente exentos, frecuentemente de planta cuadrangular y que logran una gran esbeltez y altura. En estas torres se crea un ritmo ascensorial con la abertura de vanos en los distintos cuerpos. Estos vanos van aumentando su luz según van ascendiendo con el fin de aligerar el peso que soportan los pisos inferiores.
.-Se emplea el ladrillo o el sillarejo muy bien asentado, que proporciona gran resistencia a los muros.
.-Ábsides siempre abovedados.

Algunas de las iglesias del "Primer Románico" de La Lombardía son:
San Vincenzo in Prato.
San Vincenzo in Prato es originaria del siglo IX, pero fue reconstruida en el siglo XI con ladrillo. Tiene tres ábsides, pero con escalonamiento muy pequeño. Tiene planta basilical de tres naves. Está decorada con una combinación una banda o lesena cada tres arquillos. Dispone de una galería en torno al ábside central llamada "galería enana" que será muy característico en las cabeceras de los edificios. Tenía cubierta de madera.
San Abundio de Como.
Construida entre los años 1012 y 1025. Se trata de un edificio muy importante, de grandes dimensiones. Tiene 5 naves y una cabecera muy influida por el arte otoniano, con un solo ábside.
Tiene decoración de arquillos y bandas y está construida en sillarejo. Aunque tiene una fachada muy importante y bien articulada, la portada es muy simple, con el tímpano liso. Tiene dos torres campanario unidas al crucero, de planta cuadrangular y con vanos que se van ampliando según se aumenta en altura.
San Vincenzo de Galliano.
Es una iglesia muy sencilla, decorada con bandas y arquillos y construida en sillarejo, tanto la iglesia como el baptisterio. La iglesia tiene un ábside semicircular sobre una cripta.
Santa María la Mayor de Lomello.
Es una basílica construida en ladrillo de tres naves, la central de altura considerable y con vanos gracias a que tenía cubierta de madera, y las laterales cubiertas por bóveda de arista. Está decorada con arcos y bandas y tiene un baptisterio en un lateral, de planta poligonal y con absidiolos.
San Ambrosio de Milán.
Se construyó a principios del siglo XI sobre una basílica anterior de la que sólo se conserva la Torre de los Monjes, que data de finales del siglo X.
La torre en un principio estaba exenta pero luego se adosó a la iglesia. La cabecera fue lo que primero se construyó, y lo más típicamente lombardo.
La organización interior del templo es todavía muy paleocristiana. Tiene un atrio, algo más tardío, con columnas muy clásicas. Hay nichos muy profundos que darán lugar después a la galería. Está construido en ladrillo y su decoración es a base de bandas y arquillos.
La cubierta en un principio sería de madera, pero en la segunda mitad del siglo XI se cubriría con tramos de bóveda de arista reforzada. Las otras dos naves estuvieron cubiertas desde un principio con bóveda de arista. El presbiterio está elevado, lo que indica la existencia de una cripta. Rezuma gran clasicismo.
Abadía de Pomposa.
Era una abadía cluniacense. Su iglesia tenía tres naves, divididas por columnas de estilo muy clásico.
La nave central tenía una cubierta de madera. El presbiterio estaba elevado sobre la cripta.
La iglesia estaba precedida de un atrio en el que se juega con la policromía de ladrillos de distintos tonos y la reutilización de materiales de un edificio anterior. Tiene una torre muy esbelta divida en varios cuerpos, con vanos que van aumentando según lo hace la altura. Está decorada con bandas y arquillos. Muchos de estos edificios tuvieron que ser remodelados y algunos desaparecieron y no se volvieron a construir. Lo importante es que el estilo lombardo se extendió a otros lugares, gracias a los magister comacini.
San Miguel de Pavía.
Lo más característico es su fachada de tipo "pantalla", que es lo más común en Lombardía. En ella se disponen una serie de contrafuertes que delimitan el espacio creando calles que producen efectos claroscuristas y remata una galería rampante en lo alto de la fachada. La escultura está dispuesta no en el tímpano, sino en distintos frisos por toda la fachada. Estos frisos rompen la verticalidad que marcaban los contrafuertes, al igual que la galería.
Además, la complejidad de la fachada aumenta gracias a distintos vanos que se corresponden con las tres naves.
Catedral de Parma.
Tiene una primera consagración en el 1106, pero se tiene que reconstruir prácticamente en su totalidad tras el terremoto de 1117.
Tiene planta cruciforme, con los brazos rematados en ábside que casi forman parte de una cabecera trilobulada. Forma un conjunto en el que aparece la catedral con una torre y el baptisterio aparte.
La fachada parte del modelo de Pavía, pero en ella aparecen un número mayor de galerías en dos pisos que forman unas efectos aún más plásticos. Sin embargo, no hay contrafuertes que marquen verticalidad.
Se proyectó hacer dos torres a los lados, pero al final sólo se realizó una con una zona superior ya gótica. La fachada tiene tres portadas, la central protegida por un pequeño pórtico soportado por dos columnas apoyo (algo que será muy común en Lombardía y Emilia-Romagna)
El baptisterio se construye en ladrillo y piedra entre los siglos XII y XIII, por lo que tiene elementos góticos. Es posible que trabajara en él Benedetto de Antelami. Se organiza en pisos que rompen la verticalidad y que forman galerías adinteladas de un gran clasicismo. Tiene contrafuertes que crean un cierto ritmo. Sólo tiene un acceso, aunque los ocho lados tienen arcos (en los demás ciegos). En el interior también se juega con galerías y en cada uno de los 16 lados hay un nicho cubierto con bóveda de horno. En el centro hay una pila. En el interior hay arcos apuntados en la parte superior. Todo el interior está decorado con pinturas que narran la vida de Cristo y alusivas al bautismo. La cubierta es una cúpula nervada, también con decoración pictórica.
San Zenón de Verona.
Se comenzó hacia el año 1030, pero se hacen grandes restructuraciones y el edificio que vemos hoy es de entre 1133 y 1135.
Está recubierto con mármol bicolor en su exterior, que muestra la relación con la Toscana. La fachada es algo diferente, pero también relacionada con la Toscana. Deja ver las distintas naves, hay una única portada con el pórtico encima y un rosetón gótico.
También tiene galería, pero no tiene la misma fuerza que en las iglesias anteriores. Hay contrafuertes que marcan la verticalidad. La escultura está fuera del tímpano, en la calle central. Tiene una torre exenta en el lado oriental, al lado de la cabecera, que está desmarcada de las torres lombardas por su decoración exterior.
Es una iglesia de planta basilical, con un ritmo de arcos geminados. La nave central está cubierta con madera, mientras que las laterales tienen bóvedas de aristas. La articulación del muro es muy pobre, con un piso de arcadas y otro de ventanas en la parte superior. La cabecera es gótica, con el presbiterio en alto por la presencia de una cripta, que está cubierta con bóveda de aristas.
Catedral de Módena.
Módena era una ciudad lombarda, pero estuvo bajo el poder de la condesa Matilde. La iglesia estaba proyectada como una basílica de tres naves y tres ábsides, sin crucero. Su arquitecto parece que fue Lanfranco, y la planta está en relación con iglesias de la Toscana como San Miniato.
Está formada por cuatro grandes tramos cubiertos con bóvedas capialzadas, con presencia de arcos geminados (interior lombardo). El muro está dividido en tres pisos: arcadas, falsa tribuna y ventanas, pero sin relación entre estos cuerpos. La cabecera, elevada por una cripta inferior, tiene los ábsides semicirculares. Las naves laterales está cubiertas por bóvedas de aristas, pero sobre las tribunas, ya que entre las naves y la tribuna no hay techo.
La fachada está más en relación con la Toscana, adecuándose a las tres naves del edificio, pero con galería y pórtico sobre la portada principal. La galería continúa en los laterales.
La Torre Girlendina, que fue realizada entre el 1169 y el 1179, está decorada con arquillos lombardos y dividida en cuerpos. Esta decoración típica lombarda también aparece en los ábsides.

Románico del Véneto.

La arquitectura románica del Veneto (al nordeste de Italia) tiene carácter muy bizantino, por influencia de San Marcos de Venecia.

San Marcos de Venecia.
San Marcos fue comenzada en el 1066 y es una iglesia plenamente bizantina con algunos elementos románicos.Tiene una planta de cruz latina cubierta por cúpulas sobre pechinas que está soportadas por grandes pilares horadados. Todo ello influirá profundamente sobre las iglesias de la zona, como:
Santa María y San Donato de Venecia.
Es una construcción mucho más antigua, pero que se rehace imitando a San Marcos. Tiene galerías en la fachada y un campanario sin una división en cuerpos tan marcada, por lo que tiene un menor ritmo.
San Antonio de Parma.
Toma como modelo San Marcos de Venecia. Es ya del siglo XII. Está realizada con piedra y ladrillo y se juega con la policromía que hacen estos dos materiales. Tiene una planta de cruz latina con dos tramos en la nave principal y que está cubierta por cúpulas sobre pechinas con tambores. Dispone de una "fachada pantalla" con galerías y el pórtico sobre la portada principal. Tiene dos torres junto a la cabecera.

El Románico de la Italia Central (Estados Pontificios y La Toscana).

Durante el siglo XII se tuvieron que reconstrtuir numerosas basílicas paleocristianas que estaban muy deterioradas. La única que no fue reconstruida fue San Pedro de Roma. Se sigue todo lo que son parámetros paleocristianos, sobretodo de las basílicas constantinianas. Las más importantes son:

San Clemente de Roma.
Se realiza a partir del primer tercio del siglo XII, tras ser arruinada en el año 1089 por un asedio a la ciudad. Es totalmente paleocristiana: sin una división en tramos clara, con columnas estriadas con capiteles jónicos que a un ritmo de cinco están separadas por pilares también de corte muy clásico.
Tiene cubierta plana de madera. Tiene pocas ventanas sobre un piso de arcadas. Dispone de un coro pétreo con sitial para el obispo en el presbiterio.
En Roma hay que destacar los trabajos en mosaico, que se disponen en composiciones geométricas con un carácter clásico para enriquecer las iglesias y sobretodo los claustros.

El arte Románico en Francia

Arte Románico en Francia.

Francia es el país del románico por excelencia. Su geografía se encuentra salpicada de grandes catedrales románicas, monasterios e iglesias, que abarcan todas las épocas y estilos medievales: primer románico, románico clásico, tardorrománico, gótico...En esta sección sólo planteamos un mero resumen de las escuelas más importantes.

Cluny III - Borgoña.
El Monasterio de Cluny dominó el mundo espiritual, no sólo de Francia, sino de Europa desde el siglo XI hasta mitad del XII.
La última iglesia abacial, la que se ha denominado Cluny III, estúpidamente derribada a comienzos del siglo XIX, salvo algunos fragmentos del crucero, se puede considerar como una de las obras cumbres del románico europeo. Fue construida entre 1088 y 1108 como un enorme templo de casi 200 metros de longitud, nártex, cinco naves, dos transeptos con absidiolos, cabecera con girola y ocho torres en fachada, transeptos y crucero.
Para hacerse una ligera idea de cómo debió ser este esplendoroso templo, podemos ver iglesias relacionadas como las de Saint Benoît sur Loire o Paray le Monial.
Rosellón, Languedoc y las iglesias de peregrinación del Camino de Santiago.
La Edad Media en Francia y europea está marcada decisivamente por las peregrinaciones.
A lo largo de los Caminos, y sobre todo en el sur, cerca de los Pirineos, en Rosellón y Languedoc que conducen a Santiago de Compostela se construyen diversas "iglesias de peregrinación" que presentan características comunes: grandes proporciones, planta de cruz latina, tribuna sobre las naves laterales con triforio, pero lo más importante es la presencia de girola con deambulatorio para el paso de los peregrinos. Las más importantes son Saint Sernnin de Toulouse y Sainte Foy de Conques.
Saint Sernin de Toulouse presenta además una magnífica torre-cimborrio de varios pisos superpuestos y apiramidados con amplios ventanales bíforos.
En Conques, además de su arquitectura, lo más destacable es su magnífica portada, cuyo tímpano es una de la obras cumbres de la escultura románica europea mostrando la Apocalipsis con Cristo en Majestad y escenas del Juicio Final.
Moissac es un abadía en el Camino de Santiago que es muy destacable por el tímpano de su puerta, de nuevo con una interpretación soberbia del Apocalipsis. También su claustro, de bellas proporciones y fina escultura en sus capiteles y pilares angulares es un buen ejemplo del nivel artístico desarrollado en Francia a lo largo de la ruta jacobea.
El románico de Poitou - Aquitania.
En lo arquitectónico se caracteriza por su influencia bizantina y el uso de cúpulas sobre pechinas, pero es sobre todo en lo escultórico donde más destaca esta escuela gracias a la exuberancia de sus tallas tanto de figuras como de motivos vegetales labrados como orfebrería.
Notre Dame la Grande de Poitiers y Saint Pierre de Angoulême son los dos ejemplos más importantes.
Ambos templos muestran fachadas barrocamente decoradas. La disposición en pisos superpuestos con sus arquerías murales que cobijan estatuas de santos, apóstoles, etc. es característica de esta escuela francesa.
En Poitiers hay una puerta y dos arcos laterales con finísimas esculturas. Por encima un gran ventanal rodeado de dos pisos de arquerías con personajes (santos o apóstoles de pie y sentados) y en la parte superior una mandorla mística con su Pantocrátor y Tetramorfos
Provenza y su influencia clásica.
Lo evidente del románico de Provenza es su relación con el románico italiano (sobre todo el del norte) que en lo arquitectónico no se libera plenamente de la influencia lombarda por su simplicidad.
En lo decorativo es frecuente encontrar columnas de tipo romano (corintio o compuesto) más que románico. Los frisos y tímpanos están esculpidos con profusión de figuras humanas muy clásicas (no es ajena la influencia de los sarcófagos paleocristianos) y la escasez o ausencia de animales fantásticos, tan querido en otras latitudes del románico europeo.
Saint Trophime de Arles y Saint Gilles du Gard son los monumentos más importantes de esta región.

La Pintura romanica


Pintura románica mural y en tabla

Pintura Mural:
La Técnica de la pintura románica mural o al fresco y sus características estéticasLa llamada pintura mural, es decir la que cubría los muros de los templos, se basaba en la preparación de la pintura a base de pigmentos coloreados diluidos en agua de cal. Este tipo de pintura se aplicaba sobre la superficie mural a la que previamente se había añadido una capa de enlucido para alisarla (yeso, estuco...). La aplicación se hacía cuando el enlucido estaba aún húmedo. Al secarse, el conjunto adquiría gran dureza y resistencia.
Al igual que la escultura románica, la pintura mural se integra con la arquitectura y sigue las reglas del "marco arquitectónico y esquema geométrico". Es decir, no se rige por imitación de la naturaleza sino por una conceptualización racional. Esto hace que las figuras sean planas, alargadas y sin perspectiva. Los personajes se escalonan y adoptan diferentes tamaños en función de su relevancia. Los ojos y manos adquieren desproporcionada dimensión pues son las partes de la anatomía humana más expresivas espiritualmente hablando.
Los colores empleados son intensos y brillantes (rojo, amarillo, naranja y azul) y se disponen en franjas contiguas de colores muy contrastadas entre sí. El color negro servía para perfilar las figuras.
Difusión: Probablemente lo más cierto que se pude decir de la pintura románica española y en general europea es que, en origen, se basaba en un concepto y generaba una impresión estética completamente diferente a la que tenemos ahora del románico.
Tras siglos de circunstancias azarosas y restauraciones basadas en conceptos erróneos, la pintura románica en los países europeos ha terminado casi por desaparecer dejando paso a la visión de los muros románicos completamente desnudos y el color de la piedra o ladrillo como único representante cromático.
Originalmente, la situación era muy diferente. Un edificio de época románica no se consideraba terminado hasta que sus materiales eran cubiertos por enfoscados y luego pintados. No sólo nos referimos a que la escultura monumental estaba pintada (algo evidente y que se puede todavía apreciar especialmente en algunas iglesias rurales gallegas y pero también en otras partes de España) sino que la inmensa mayoría de sus muros eran cubiertos de pinturas.
Si la comunidad donde se construía el templo tenía capacidad económica, se contrataba a talleres que creaban completos programas iconográficos. En caso contrario la decoración era más sumaria y se esperaba a que en años posteriores se pudiera emprender trabajos más ambiciosos.Algo que aún puede sorprender más es que también la superficies exteriores de los muros eran enfoscada y pintadas.A pesar de ello, el panorama actual es que un número mínimo de edificios conservan pinturas murales aceptablemente conservadas.
Afortunadamente, algunas de estas pinturas, especialmente las de los ábsides que solían ser las más cuidadas, están saliendo a la luz poco a poco tras retirar los retablos colocados en siglos posteriores y eliminar las capas de revocos y encalados superpuestos y añadidos en épocas de epidemias.De vez en cuando salta la noticia en los medios de comunicación y progresivamente estas sorpresas irán aumentando, a medida que se realicen restauraciones cuidadosas.
No obstante y como indicamos, la nómina actual es bastante pequeña y parcial por lo que establecer relaciones estilísticas entre unas cuantas obras separadas por cientos de kilómetros y decenas de años en su origen es cuando menos arriesgado por lo que ciertas interpretaciones eruditas que se suelen encontrar en los tratados de arte deben ser tomadas con mucha cautela.
Tradicionalmente, las diferentes muestras de pintura románica conservadas en España se han afiliado a dos corrientes diferentes. La corriente bizantina y la mozárabe. La corriente bizantina penetraría a España por Cataluña proveniente de Italia o incluso de Inglaterra a través de miniaturistas que se forjaron en Sicilia, mientras que la mozárabe es consustancial a todos los territorios españoles cristianos, principalmente a Castilla y León.

San Quirce de Pedret, San Quirce de Pedret es una iglesia prerrománica decorada con pinturas románicas a finales del siglo XI. En el ábside central parecen escenas de la Apocalipsis, entre los que destacan los tres jinetes conservados que es donde mejor se aprecia la ascendencia italiana y bizantina de estas pinturas.
San Clemente de Tahull (Sant Climent de Taüll)Indudablemente, las pinturas que cubrían el ábside de San Clemente de Tahull y hoy conservadas en el Museo de Arte de Cataluña, son una de las mejores obras de este estilo en España y toda Europa.
La bóveda de horno del ábside se pintó con un maravillosos Cristo en Majestad ("Maiestas") de estilo bizantinante rodeado por cuatro ángeles que portan los símbolos de los evangelistas. Por debajo corre un friso donde aparece parte del colegio apostólico con la Virgen.
Dentro de las representaciones del tradicional "Pantocrátor" románico, sin duda éste es de los más majestuosos, nobles y cargados de trascendente divinidad de todos los representados en el románico internacional. A ello colabora la simetría perfecta y concepción geométrica de su rostro y de toda su figura.El Cristo de Tahull demuestra cómo el arte románico buscó y encontró la trascendencia simbólica a través del orden lógico y geométrico de su arte.Además de estas fantásticas pinturas de Sant Climent de Taüll y San Quirce de Pedret, en Cataluña hay excepcionales ejemplos de pintura románica mural como las de Santa Maria de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Maria d'Aneu, Sant Pere de Burgal, Sant Pere de Sorpe, Sant Quirze de Pedret, Sant Pere de la Seu d'Urgell, etc. Todas ellas trasladadas al Museo de Arte de Cataluña.

Sala Capitular del Monasterio de Sijena, La Sala Capitular de este monasterio sufrió un lamentable incendio durante la Guerra Civil y sus restos calcinados fueron llevados al Museo de Arte de Cataluña. A pesar de su color perdido forma una de las más importantes manifestaciones pictóricas del románico europeo.
Sus escenas están pintadas con un claro bizantinismo. Las escenas representadas van desde la Anunciación al Descenso de Cristo a los infiernos y también otros episodios del Antiguo Testamento como la Unción de David.Se ha barajado la posibilidad de que el autor de esta obra sea el mismo que iluminó de la Biblia de Winchester.
Panteón de los Reyes de San Isidoro de León, El Panteón de los Reyes de la basílica de San Isidoro de León conserva probablemente la obra cumbre de la pintura románica europea por lo que se le ha llamado la "capilla sixtina" del Romanico. No existe seguridad sobre sus fechas, pues aunque aparece un rey Fernando pintado, podría aludir al fundador de la construcción lo que permitiría fechar las pinturas de manera temprana a comienzos d siglo XII o podría ser Fernando II lo que retrasaría la obra a finales de ese siglo.
En cualquier caso las escenas pintadas son soberbias, con todo un ciclo de la vida de Cristo desde la Anunciación hasta la crucifixión y la posterior Apocalipsis con Cristo en Majestad rodeada por el Tetramorfos.La escena más conocida por su imaginación, sentido del movimiento y bucolismo es la del Anuncio a los pastores. También es de gran valor el calendario agrícola.

San Justo de Segovia, La iglesia de San Justo de Segovia es uno de los más modestos y tardío templos segovianos (probablemente realizado en los últimos años del Siglo XII o comienzos del XIII) como se aprecia en su fábrica arquitectónica mayoritariamente de calicanto. Que conserve unas magníficas pinturas murales indica -por lógica- que otros templos segovianos más En los muros y bóvedas de la cabecera se representan las escenas del Pecado Original, el ciclo de la Última Cena, Prendimiento de Cristo y Crucifixión y en la bóveda de horno del ábside un soberbio Pantocrátor rodeado de los veinticuatro ancianos y los evangelistas. Como corresponde a la pintura románica del 1200 el hieratismo inicial del románico pleno deja paso a una mayor soltura en los movimientos de los personajes lo que incide en mayor expresividad narrativa.importantes debieron estar decorados magníficamente aunque hoy ya no quede nada de ello.
Vera Cruz de Maderuelo. En esta pequeña ermita situada a las afueras de Maderuelo al otro lado del pantano de Linares se conservaban unas pinturas murales que con la creación del citado pantano fueron a parar al Museo del Prado.
En el muro de los pies aparece la creación de Adán y el Pecado Original, mientras que en la cabecera se pintó el colegio apostólico y por encima la habitual "Maiestas".
San Baudelio de Berlanga. Esta importante y enigmática ermita mozárabe del sur de Soria recibió todo un abanico de pintura mural a comienzos del siglo XII que lamentablemente se encuentra repartida entre varios museos americanos y el del Prado de Madrid, además de quedar restos en el propio templo.
Las pinturas principales aludían a la vida pública de Jesús. Sin embargo, las escenas más conocidas de San Baudelio de Berlanga son las situadas en los frisos laterales que muestras lances cinegéticos, muy simplificadas pero de gran expresividad.

Pintura en tabla.
La pintura románica sobre tabla se desarrolló especialmente en Cataluña. Decoraba principalmente frontales de altares y pequeños retablos. A diferencia de la pintura mural al fresco, se utilizaba la técnica del temple. Todo lo referente a la pintura mural es válido para la pintura en tabla en lo referente a la iconografía (claramente religiosa) y la estética que sigue basándose en el hieratismo simbólico románico. La gama de colores es la misma así como su figuración.
Algunas de las pinturas en tabla más importantes son las de la Seu d'Urgell, Santa María de Avià, Ribes de Fresser, San Andrés de Cerdanya y San Andrés de Sagars, todas repartidas entre el Museo de Vic y el Museo de Arte de Cataluña.

La Escultura Románica.



El Neoplatonismo defendido por San Agustín generó durante gran parte de la Edad Media la certeza de que el mundo natural es sólo una apariencia intermedia tras la que se oculta la verdadera realidad transcendente de Dios.En este contexto, el arte debe rechazar la representación de la Naturaleza tal como se percibe por los sentidos y se exige extraer las verdades ocultas y el orden lógico que se esconden tras las formas físicas.
De esta manera, las formas que adopta el románico se basan en una idea del arte desarrollado por y para la inteligencia humana, no para sus sentidos. No pretende, como otros estilos anteriores y posteriores, copiar fielmente la naturaleza circundante, sino conceptuar la belleza de una manera abstracta y racional.
En el campo de la arquitectura, esto se traduce en el exclusivo uso de geometría euclidiana, es decir, de las figuras geométricas más simples. Es una arquitectura de "escuadra y compás" donde cuadrados, círculos, cubos y cilindros, se disponen con un sentido estricto del orden y la simetría. La belleza y armonía que transmiten no es, por tanto, el resultado accidental del artista que por intuición desarrolla unas formas bellas, sino un hecho calculado.
En el campo de la escultura, ésta se subordina a la arquitectura y sigue los mismos planteamientos de sometimiento al orden racional y la lógica. La "Ley del Marco" y la "Ley del Esquema Geométrico" enunciadas por Focillon reflejan este hecho con pleno acierto.
La Ley del Marco obliga al escultor románico a adaptar sus figuras al marco arquitectónico que las soporta. Esta ley es fácilmente evidenciable en las esculturas de los tímpanos, ya que debido a su forma circular obliga a los personajes a adoptar diferentes alturas o a inclinar y agachar sus cuerpos para no interrumpir la armonía del trazado semicircular.
La Ley del Esquema Geométrico exige al escultor que, aunque no se vea presionado por el marco arquitectónico, las figuras de su escultura han de tener una lógica geométrica intrínseca, como, por ejemplo, que sus figuras guarden simetría, formen figuras parecidas a cuadrados, círculos, cruces, etc. sin importar que este "forzamiento" distorsione la realidad de animales o personas talladas.
Como conclusión, en la escultura románica se adoptan las formas y proporciones más adecuadas para ajustarse a un orden geométrico racional. Por ello, en la escultura románica de portadas, cabeceras y fachadas encontramos personajes o animales achaparrados o de altura excesiva, a menudo realizando escorzos imposibles, y frecuentemente con perspectivas absurdas. Nada de esto invalida su belleza, si somos capaces de despojarnos de nuestra manera de pensar positivista.
Iconografía cristiana.
Uno de los principios que rigen la escultura románica es la de su funcionalidad para la comunicación y transmisión de ideas mediante meticulosos programas iconográficos. Estas ideas pueden ser simbólicas o simplemente descriptivas de episodios bíblicos
Dirigidos a un público analfabeto, los programas iconográficos de iglesias y catedrales se convertían en verdaderas Biblias de piedra.
En el comienzo del románico prevalecen las escenas del Antiguo Testamento pero rápidamente adquieren especial fuerza las historias del Nuevo. Escenas del ciclo de la Natividad (la Anunciación, Nacimiento, Epifanía...). Especial importancia adquiere -sobre todo en los tímpanos de las portadas- el Juicio Final con Cristo en Majestad bajando desde los Cielos en la mandorla mística rodeado por los cuatro evangelistas en forma de Tetramorfos y en ocasiones el peso de las almas.
Posteriormente, la figura de María compite con la anterior y es frecuente que aparezca la Virgen en Majestard con el Niño sentado en sus rodillas bendiciendo.

El Bestiario. Procedente del mundo grecorromano, bizantino y persa, el bestiario fantástico se apodera del mundo románico no sin resistencias y críticas por pensadores de la época. Pero el románico sacraliza esta estética pagana convirtiendo a los animales -tanto reales como imaginarios- en portadores de virtudes o perversiones, por lo que su aparición en capiteles, canecillos, tímpanos, etc. es reinventada y usada con sentido de enseñanza y advertencia.
Quizás es el bestiario fantástico el motivo escultórico que más interés genera entre nosotros y el que mayor efecto de intimidación provocaría en el hombre medieval.
Creado por combinación de partes de animales diferentes, su estampa, en ocasiones atroz, se reforzaba mediante lucha con hombres indefensos, con el objetivo de conmover para renegar del pecado.
Aunque cualquier símbolo tiene dualidad de significados, incluso completamente opuestos, el románico usó ciertos animales con predilección para manifestar el bien y otros como formas del mal y del diablo.Entre los primeros se encuentran fundamentalmente las aves en general, a menudo por comparación con el alma, ya que pueden ascender y alejarse de lo terrenal en busca del Cielo, y en ocasiones se les representa picando sus patas para poder despegar de la tierra y poder volar hacia el cielo de un capitel del Monasterio de Leyre). También el león o el águila por su fuerza y nobleza suelen representar valores positivos, inclusive al propio Cristo. Es frecuente encontrar leones águilas y grifos en las enjutas de las portadas, como guardianes del templo. Un ave especialmente representada como ejemplo del bien es la cigüeña, por su carácter de ave de buen agüero, además de ser monógama comer serpientes (se le representa a menudo con una serpiente en su pico)
En la nómina de los animales frecuentemente relacionados con el mal solemos encontrar al mono, como caricatura grotesca del hombre, la serpiente, símbolo por antonomasia del pecado y del demonio, la liebre y el conejo asociados con la lujuria por su fertilidad, el jabalí y el cerdo por ser la lujuriosos, sucios y perezosos, la cabra, el macho cabrío, etc.
Dentro del bestiario fantástico existen animales usados con frecuencia con carácter positivo, como los grifos (cabeza de y alas de águila y cuerpo de león) que dada la combinación de animales nobles se usan, como se ha indicado, como guardianes en las entradas (puertas y ventanas) de las iglesias.
Sin embargo, la nómina de animales fantásticos maléficos es mucho más amplia. Los dragones son los más genuinos enemigos de Dios y el hombre. Su representación en el románico se aleja de las formas que las leyendas nórdicas de siglos posteriores han hecho llegar hasta nuestros días. El dragón románico es una ave con cabeza perruna de grandes ojos y cuencas profundas, con orejas puntiagudas y alargadas fauces amenazantes. Su cola es de serpiente y en ocasiones en lugar de patas de ave muestra pezuñas.
Otros animales maléficos son la arpía (cuerpo de rapaz, busto femenino -aunque en ocasiones también masculino- y con frecuencia, cola de serpiente) y la sirena (cuerpo femenino y cola o colas de pez), ambas representando la seducción y atrapamiento por los placeres carnales.Los basiliscos (cabeza monstruosa con cresta de gallo con cuerpo y cola de serpiente) son los encargados de transportar las almas de los condenados al infierno. Los centauros (cabeza y tronco humanos y resto de caballo o equino) simbolizan la brutalidad y lujuria y con frecuencia se les representa con arco y flecha disparando a sirenas.

Iconografía profana.
Junto a motivos estrictamente religiosos, el románico, sobre todo a medida que evoluciona y se arraiga en el ámbito rural alejado de las principales rutas de peregrinación, incorpora motivos de tipo costumbrista o anecdótico.
Suelen ser los canecillos de las iglesias rurales las que con mayor abundancia se adornan con esculturas que representan las costumbres de la época (cacerías, fiestas, banquetes, lances guerreros...) o la vida social.
A menudo se pueden reconocer diferentes cargos eclesiásticos y civiles). Esta tendencia llega hasta su máximo extremo al aparecer en innumerables iglesias (Cantabria es conocida por ello, pero sin duda, su dispersión es completa en el panorama románico español) motivos explícitamente eróticos.

La evolución al gótico. La recuperación del naturalismo.
El siglo XII trae consigo importantes cambios en la mentalidad europea. San Bernardo da un duro golpe a la amanerada vida monacal de la época dominada hasta entonces por los cluniacenses, verdaderos promotores del románico como lo conocemos. Las doctrinas de Aristóteles, prohibidas en muchos casos, empiezan a penetrar en el mundo cultural de las universidades y con ellas se produce un acercamiento al mundo natural.
El gótico es fruto de esta evolución y vuelta al naturalismo. En el campo de la arquitectura, aunque se continua apegado a normas geométricas del pasado, la libertad para el uso de las formas es mucho mayor y se resuelven problemas arquitectónicos con soluciones ingenieriles plenos de pragmatismo (con "inventos" tan útiles pero "poco coherentes geométricamente·" como la bóveda de crucería o el arbotante)
Las fachadas ya no guardan un sentido tan estrictamente simétrico y la escultura "empieza a moverse". El hieratismo desaparece y los personajes adoptan posturas cómodas en la piedra, sonríen y parecen desear la seducción estética gracias a sus gentiles gestos, sus cuidados vestidos y peinados cabellos.
En este sentido, el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago es paradigmático de esta evolución. Algunos autores han llegado a juzgar al Maestro Mateo con dureza como responsable de la desacralización del arte románico y su derivación hacia un arte mucho más vacío de contenido transcendente. Esta influencia se hace notar en toda la escultura del último cuarto del siglo XII y las primeras décadas del siglo XIII, como en la Anunciación de la Basílica de San Vicente de Ávila.
Historia de la escultura románica en España. No es fácil hacer un compendio de la historia de la escultura románica ya que que cada investigador que se ha enfrentado al tema ha interpretado y defendido teorías diferentes para explicar la historia de la escultura románica española.
No podría ser de otra manera pues el objeto del estudio está muy incompleto. Nos faltan muchos de los edificios principales que fueron, paradójicamente, víctimas de la piqueta para ser reconstruidos en otros estilos (catedrales y monasterios). Lo que hace que las relaciones estilísticas se hagan de manera forzada. ¿Qué habría sucedido si la catedral de Jaca hubiera desaparecido? Probablemente el jeroglífico el arte románico en España se habría resuelto de otra manera muy distinta a como hoy se hace.
Habitualmente se establece una directa relación entre las primeras grandes tallas esculturas románicas del Camino de Santiago en España con el sur francés.Los capiteles de Frómista y Jaca que representan desnudos de influencia grecorromana se han interpretado como un redescubrimiento del mundo clásico también realizado en la catedral de San Sernin de Tolouse. En esta onda no debe estar muy alejada ni la Puerta de las Platerías de la Catedral de Santiago ni las dos puertas meridionales de San Isidoro de León.
También se han relacionado determinados capiteles pseudocorintios de la catedral compostelana con algunos de los más antiguos de otra catedral francesa del Camino, la de Conques.
Estas relaciones estilísticas directas entre diversas construcciones del Camino de Santiago al norte y sur de los Pirineos no debe extrañar por ser la ruta jacobea el principal transmisor de tendencias y -lo más importante- de contratación de maestros y talleres artísticos en busca de nuevos encargos.
En Silos aparece un magnífico taller (el llamado primer taller de Silos) alejado de influencias francesas y relacionado con la eboraria musulmana. Además de algunos magníficos capiteles del claustro son reseñables las escenas colocadas en los machones angulares el claustro, sobre todo la "Duda de Santo Tomás" y "Los discípulos de Emaus".
El Segundo taller, mucho más naturalista tuvo mayor influencia en grandes comarcas de Burgos, Palencia y Soria.
En el siglo XII, el románico en Aragón está marcado por dos talleres que van a dejar una amplia influencia en muchas iglesias, los de Uncastillo y San Juan de la Peña.
Navarra, por su lado, a lo largo del siglo XII recibe todo el efecto de la evolución del románico y gótico francés, pues es el Camino de Santiago atraviesa plenamente sus tierras. La fachada de Sangüesa con sus estatuas columnas es heredera de Chartres, como lo serán en tierras castellanas las iglesias de San Vicente de Ávila (puerta occidental) y San Martín de Segovia (Pórtico occidental).En Cataluña, la manifestación escultórica más espectacular se realiza en el Monasterio de Santa María de Ripoll, articulada como un verdadero arco triunfal romano mediante siete frisos paralelos y superpuestos con un amplísimo repertorio iconográfico.
La búsqueda del conocimiento ha llevado a la especie humana a husmear por los escondrijos más recónditos de la realidad. A lo largo del tiempo y en todas las civilizaciones mediante asociaciones, no siempre racionales, se han mezclado conocimientos reales con hechos no explicados.
La falta de explicación a muchos fenómenos reales ha llevado a buscar o la explicación científica, y si no se llegaba a ninguna conclusión, a la explicación mágica.La religión, la mitología, los libros sagrados, los libros profanos, la ciencia, las leyendas, la épica, la música..., cualquier forma de conocimiento deja zonas sin explicar, cosa que el cerebro humano no admite. Todo este entramado de certezas científicas, morales e ignorancias así como las costumbres de pueblos ha llevado, a lo largo de los siglos a establecer en nuestra memoria colectiva unas conexiones de significados entre palabras, signos, objetos, etc... y hechos reales o imaginarios. Cada uno de los símbolos, asociaciones mentales, relaciones ha recorrido un largo camino antes de asentarse en la mente común de las sociedades.
Algunas de las personas que han perseverado a lo largo de sus vidas por la posesión y la propagación del conocimiento fueron silenciadas de una forma más o menos violenta, lo cual complicaba más todavía la trasmisión de los saberes, sobre todo de los más incómodos. Esto ha llevado a la aparición de asociaciones de "similares" que entre ellos podían hablar y transmitirse conocimientos y a proponer ciertas señales para reconocerse entre ellos sin que los demás se enterasen. Como ejemplos están las distintas logias, congregaciones, etc... En nuestro caso las congregaciones de Maestros Canteros, los Templarios, los Alquimistas, etc... y en otro orden de cosas y como ejemplo fuera de nuestro tema tengo noticias, no se si fidedignas, de que en el renacimiento los pintores y escultores homosexuales de la época se señalaban como tales, a si mismos, poniendo en sus obras personajes apuntando con el dedo índice hacia arriba. Vemos este insinuante Bautista de Leonardo. También se pueden ver ejemplos e Miguel Ángel, Rafael y otros.
Estos y otros motivos hacen que existan múltiples y buenas razones para la existencia de los símbolos; uno de estos otros motivos y nada trivial, es la facilidad de invocar varios significados a la vez. Por ejemplo: en el canecillo de la parturienta de San Martín de Hartáis, El significado se podría interpretar como una relación entre el nacimiento y la muerte (niño con puñal), la vasija (alcohol) sería causa de nacimiento y por ende de muerte. Toda una interrelación no explicable del todo en palabras.

Materiales para la construcción de la arquitectura Románica

Los materiales básicos empleados en la arquitectura románica son:
Piedra de sillería o sillar
(bloque de piedra labrado como un paralelepípedo). Frecuentemente estos sillares eran marcados por los canteros con marcas para su posterior cobro. Las paredes así elaboradas tenían dos finas capas de sillería y en medio una masa de ripio (pequeñas piedras normalmente procedentes del tallado de los sillares).
La colocación o aparejo de la sillería puede ser a soga y tizón (alternando la disposición en forma paralela y perpendicular a la dirección del paramento), encintada, en hileras, etc.
Sillarejo (piedra más pequeña, de peor labrado y ajuste, realizada con martillo devastando directamente la piedra bruta).
Mampuesto (piedra no labrada o de labrado tosco). Frecuentemente se usaba el "calicanto" a base de mampostería aglutinada con argamasa (mortero de cal, arena y agua).
Otros materiales usados fueron el ladrillo (sobre todo en España), la madera (para cubiertas de templos no abovedados), la pizarra y el barro cocido (tejas de tejados).

Plantas
Las plantas de las iglesias fueron muy variadas y es imposible hacer una relación de todas ellas. Citaremos las más importantes:
Plantas de salón o basilicales. Esta planta está relacionada con antiguos edificios públicos romanos y sobre todo, por las primeras iglesias paleocristianas y prerrománicas Se trata de iglesias longitudinales con 1, 3 ó 5 naves paralelas (espacio entre filas de arcadas) sin transepto y normalmente finalizadas en cabecera de ábsides semicirculares escalonados.
Plantas de cruz latina A la disposición anterior se le añadía un brazo perpendicular saliente en planta (transepto) con lo que el resultado era de cruz latina. Ello simbolizaba la cruz de Cristo. Estas iglesias podían estar también rematadas en cabeceras con ábsides escalonados. Sin embargo, en iglesias de peregrinación y otros grandes templos las naves terminaban en una cabecera compleja formada por capilla mayor rodeada de una girola o deambulatorio de una o varias naves que la rodeaba y a la que se abrían capillas radiales. Un ejemplo español es la Catedral de Ávila.
Plantas circulares o poligonales. Las iglesias de plantas circulares o poligonales son menos frecuentes. Normalmente son templos al servicio de comunidades de órdenes militares participantes en la Cruzadas, como los templarios o los caballeros del Santo Sepulcro, por parecerse al templo de Salomón y al del Santo Sepulcro de Jerusalén, respectivamente.
Tenemos un claro ejemplo en la Iglesia de la Veracruz en Segovia y también en la Iglesia de Eunate (Navarra). Planta de cruz griega, Otra planta ocasional es la de cruz griega, es decir, formada por dos naves iguales que se cruzan perpendicularmente en el centro. Un ejemplo en España es la de Sant Pau del Camp en Barcelona.

Elementos sustentantes: arcos, columnas y pilaresEl arco utilizado en la arquitectura románica es el de medio punto (semicircular) y de sección rectangular, enriqueciéndolo en su intradós (superficie interior) con uno más estrecho, decorando sus ángulos con dos molduras (saliente con perfil uniforme) de sección semicircular.A partir del siglo XII también se emplea el arco apuntado u ojival, por dos segmentos curvos que forman ángulo en la clave. Esta invención fue esencial para el desarrollo de la arquitectura medieval posterior (gótico) pues los empujes que trasladaban estos arcos (y por extensión las bóvedas apuntadas) a los pilares y restos de estructuras eran mucho más verticales y fáciles de resistir.
La columna y el pilar son los elemento arquitectónicos esenciales para recibir el peso de las estructuras superiores (arcos y bóvedas). La columna esta compuesta por basa, fuste y capitel. La basa de la columna románica es de tipo ática. El fuste, a diferencia de las columna romanas y griegas y del resto de estilos posteriores al gótico no es troncocónica ni tiene entalle (diferente sección en los extremos) sino completamente cilíndrica (salvo en casos aislados). Tampoco tiene normalmente acanaladuras verticales como en la arquitectura clásica sino que son lisos o en el caso más complejo lleva sogueados oblicuos o decoración geométrica (zigzag) o vegetal. El capitel suele ser figurado o de motivo vegetal y tiene collarino y ábaco en los extremos.
El pilar o soporte prismático de sección cuadrada fue usado ampliamente como soporte, aunque adoptó diferentes modalidades. La más frecuente fue la variedad de pilar cruciforme (sección de cruz griega) o aún más, el pilar cruciforme con semicolumnas embebidas para recoger los arcos y sus dobladuras.
Abovedamiento. La bóveda es una obra de fábrica curvada que sirve para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o entre varios pilares. En el periodo del románico pleno la bóveda más empleada para cubrir la nave principal del templo es la de medio cañón (bóveda de directriz continua semicircular) con arcos transversales de refuerzo o fajones, cabalgando sobre las arquerías inferiores. Esas enormes bóvedas ejercían una fuerza no sólo vertical sino transversal que tenía que ser contrarrestada con otras naves laterales o la presencia en el exterior de los muros de poderosos y macizos contrafuertes.
Aunque la bóveda de medio cañón longitudinal fue -como decimos- la más ampliamente usada para la nave principal, no se dejaron de inventar, durante el período románico, nuevas e ingeniosas formas de cubrición.
Por ejemplo, en lugares del sur y oeste de Francia como Angulema, Périgueux, Cahors, Solignac, Souillac, etc., durante las primeras décadas del siglo XII, se construyeron edificios de una sola y amplia nave, que se cubría con una serie de cúpulas semiesféricas sobre pechinas.
En la iglesia abacial de San Filiberto de Tournus (Borgoña), edificio de tres naves iniciado en el siglo XI, la nave central se cubre mediante una serie de bóvedas de medio cañón perpendiculares al eje de la nave, apoyando sobre inmensos pilares circulares. Ello permitió, aprovechando la superficie semicircular que queda bajo la intersección de la bóveda con el muro lateral para abrir ventanales de iluminación directa a la nave.
Por otro lado, en las naves laterales de los edificios del románico pleno se emplea principalmente la llamada bóveda de arista, construida sobre un espacio cuadrado y formada por el cruce de dos bóvedas de cañón de igual anchura. Esta bóveda, cuando se genera por el cruce de arcos apuntados y se refuerza con nervaduras da lugar a la bóveda de crucería.
Para abovedar el crucero, espacio cuadrado de intersección de nave y transepto, se emplea la cúpula, o bóveda con forma de media esfera u otra forma aproximada. Para pasar del cuadrado del crucero al círculo de la base de la cúpula semiesférica se emplearon las pechinas (soportes en forma de triángulo curvilíneo). También se usaron las trompas (soportes de forma cónica) que convertían el cuadrado en octógono como transición al círculo.
En los ábsides de planta semicircular se usó de manera invariable la bóveda de horno o de cuarto de esfera que se engarzaba a la de medio cañón correspondiente al tramo presbiterial.
A partir de finales del siglo XI se comienzan a ensayar las primeras bóvedas de crucería en Inglaterra y Normandía (Francia), como en la catedral de Durham.
La gran utilidad de estas bóvedas es que los empujes que generan sobre las estructuras inferiores son más verticales y localizadas lo que permite un mejor contrarresto.
A lo largo del siglo XII se suceden iglesias con planta y soportes plenamente románicos (el habitual pilar cruciforme con cuatro semicolumnas en sus caras) que sin embargo tienen abovedamiento de crucería. Ello obligó en algunos casos a improvisar ménsulas para las nervaduras de la bóveda.Estas construcciones de la arquitectura románica madura nunca han de considerarse góticas sólo por el abovedamiento. El gótico es un concepto arquitectónico y estético diferente. Los soportes góticos se hacen más complejos -con multitud de columnillas adosadas unas a otras o al pilar- para recibir los numerosos nervios de la bóveda de crucería y este avance se emplea para "desmaterializar el muro" y convertirlo en un mundo de cristal.

Alzado
Atendiendo a la planta y al alzado, podemos hacer una sencilla clasificación de las iglesias románicas, que si bien es insuficiente dentro del complicado universo de sus posibilidades, puede resultar útil .
Iglesia de una sola nave. Son las más abundantes de nuestro románico, especialmente en el entorno rural. Pueden estar abovedadas con medio cañón reforzados con fajones o tener cubierta de madera. El ábside suele ser semicircular.
Iglesia de tres naves sin alzado superior. Pueden tener o no crucero. Tienen bóveda de medio cañón en la nave principal que se eleva inmediatamente sobre el nivel de los arcos formeros (sin piso superior con ventanales) por lo que la nave central no tiene iluminación directa. Un hermoso ejemplar de este tipo arquitectónico es la iglesia monástica de San Martín de Frómista (Palencia) .Iglesia de tres naves con alzado superior: Igual que el caso anterior pero la bóveda arranca de un muro con ventanales o claristorio que arranca por encima de los arcos formeros. En este tipo de iglesia, la nave central sí goza de luz directa. Aunque con bastantes irregularidades podemos citar como ejemplo importante la Basílica de San Isidoro de León.
Iglesia de tres naves con tribuna. Es el típico alzado de las iglesias de peregrinación. El alzado de estas iglesias tiene el nivel habitual de los arcos formeros y por encima una tribuna abierta o galería situada sobre las naves laterales. Este pasillo superior se abre a la iglesia mediante vanos geminados y al estar los muros exteriores abiertos con ventanales, también hay luz directa a la nave central. Por último, sobre el piso de la tribuna arranca la bóveda de medio cañón. Este sistema de tribuna tenía como utilidad albergar mayor número de peregrinos en las ocasiones de máxima afluencia. La elegancia estética es de primer orden y su sentido de verticalidad, logradísimo. En Francia un hermoso ejemplo es Santa Fe de Conques y en España, sin duda alguna, la catedral de Santiago de Compostela.
Iglesia de tres naves con tres niveles. Además del nivel de arcos formeros y el de la tribuna, se eleva un tercer nivel de claristorio (piso de ventanales) . Es el más vertical y arriesgado de los modelos de alzado románico. Un espléndido ejemplo es Saint-Etienne de
Nevers.
Iglesia de tres naves con bóveda de crucería. Como se vio antes, es bastante frecuente encontrar en la fase tardía del estilo, iglesias de planta y arranque románico rematadas con bóvedas de crucería. A esta arquitectura de plantas románicas y bóvedas de crucería u ojivas se le ha dado en ocasiones el nombre de "románico ojival". La bóveda de crucería, además de mejorar la estabilidad y disminuir el peso, permitía abrir vanos en lo muros superiores, como se puede ver en la foto anterior de San Pedro de Ávila, o en la lateral de la Catedral de Salamanca.La bóveda de crucería, en algunos casos de mayor ambición, puede arrancar de un nivel superior al de la tribuna, como en San Vicente de Ávila, una de las obras de mayor enjundia del románico español, aunque con varias fases en su construcción, desde el románico pleno a un románico avanzado de transición al gótico

El Templo: tipo de la arquitectura románica


El templo tipo de la arquitectura románica.
A groso modo, un templo románico es un edificio de piedra labrada orientado al este con una o varias naves longitudinales que podían tener otras atravesadas. En ocasiones, la fachada o hastial occidental estaba precedida de un nártex o antesala abovedada monumental.
La cabecera podía tener ábsides escalonados de planta semicircular (lo más corriente) o rectangulares o incluso tener girola con capillas radiales.Sobre el crucero se solía levantar un cimborrio o torre-linterna -de planta cuadrada u octogonal- con ventanales para iluminar el interior. También era frecuente la construcción de parejas de torres campanario pareadas flanqueando la fachada o torres únicas en un costado del templo (con predilección por el costado norte).
El campanario tenía muchas funciones simbólicas más allá de la mera utilización como instrumento sonoro para convocar a Misa. Se trataba de un símbolo de unión entre Dios y los hombres y del poder de la Iglesia. En ocasiones se trataba también de una especie de torre fortaleza de defensa frente a los enemigos, como en algunos lugares de la Castilla al sur del Duero. La torre románica solía tener varios pisos con ventanales normalmente ajimezados.
Otra forma de campanario es la llamada espadaña, muro vertical plano horadado de vanos para los campanas.
Las puertas monumentales o portadas ornamentadas mediante sucesivas arquivoltas abocinadas que apoyaban sobre columnas se abrían normalmente en el muro occidental o meridional o en ambos. En los templos más ambiciosos podía haber numerosas puertas de entrada para abarcar todos los muros del edificio.
Si la puerta era muy ancha se colocaba como refuerzo una columna central llamada parteluz o mainel. En templos importantes se solían añadir estatuas de personajes bíblicos a las columnas o/y a las arquivoltas. Otro elemento destacado de las portadas románicas es la presencia de tímpanos esculpidos bajo las arquivoltas.Es en estas puertas, en los capiteles de las columnas interiores y en los canecillos que soportaban los aleros del tejado donde se concentraba la mayor parte de la escultura monumental que acompañaba indisolublemente a la arquitectura románica de los periodos pleno y tardío.
En el caso de catedrales y monasterios se adosaban otros espacios, de los que el más importante era el claustro. Se trata de un espacio cuadrado delimitado por galerías con arquerías soportadas por columnas.

La Romanica

Arquitectura románica.
Desde el punto de vista exclusivamente arquitectónico el románico fue un esfuerzo continuo en construir templos perdurables con la mayor grandeza posible pero evitando su posible destrucción. En este empeño la arquitectura románica siguió un proceso evolutivo continuo de perfeccionamiento y de resolución de problemas tectónicos en busca de la altura y la luz.
Para ello el material empleado debía ser piedra fundamentalmente, aunque no se renunció a otro materiales como luego veremos. Otra condición ideal era que el templo debía estar abovedado. Esto era por dos razones: la primera, por dar mayor relevancia simbólica al edificio y otra, más práctica, para evitar los incendios que los techos de madera sufrían con cierta frecuencia.
Estos deseos llevaron a los arquitectos románicos a construir sus iglesias con grandes muros macizos de piedra que pudieran soportar los enormes pesos de las bóvedas. Los vanos, aunque deseados por el simbolismo de la luz, fueron practicados de manera más escasa que en el gótico -vanos estrechos y saeteras- pues suponían frecuentemente menoscabo de la resistencia de los muros. Como consecuencia secundaria, el interior de los templos románicos se envuelven en una tamizada luz que invita al recogimiento.El sistema de empujes y contrarrestos de las bóvedas -mediante columnas, pilares, contrafuertes, otras bóvedas, etc.- se convirtió en el principal problema ingenieril a resolver y que no siempre se hizo con acierto, como sabemos por innumerables derrumbamientos producidos en diferentes épocas.